sábado, 4 de junio de 2022

"Reproducción o resignificación"

En nuestro andar por las aulas tuvimos experiencias educativas en la que aprendimos algo, reproduciendo tal cual lo enseñó el maestro; y otras experiencias en las que debimos construir algo diferente a lo que el maestro enseñó, lo que me lleva a narrar la siguiente experiencia:


Es el verano de 1996. En la escuela primaria “Luis Cabrera”, específicamente en el grupo 1º A del turno matutino se desarrollan las labores educativas. Con su lento andar, llega la maestra Emma a dar clases a su enésimo grupo, en el cual ahora me encuentro. El proceso de reproducción está presente en los primeros días de la experiencia escolar, más concretamente, en las primeras enseñanzas de las letras y los primeros trazos de la escritura.

Hay una clara predisposición de los niños por aprender, y lo que podríamos denominar como un “reto” del educador, pues se está enfrentando a una situación que, salvo que sea su primera vez frente a un grupo de párvulos, es “nueva” en el sentido de que los niños son otros a los que tuvo en el ciclo escolar anterior, distintos, que vienen, válgase la expresión, “recién salidos del empaque”, nuevecitos, sin prácticamente conocimientos previos, “en ceros”; y al mismo tiempo está una situación ya conocida, pues ya la ha vivido, tiene la vivencia de los años anteriores.

Han transcurrido las primeras semanas del ciclo escolar. La clase de las primeras letras se pone en marcha con una dinámica bastante significativa del proceso de reproducción del aprendizaje: a base de memorización, y con una repetición sistemática de los contenidos, el alumno comienza a conocer y aprender las vocales, primero. La tecnología está presente: en un disco compacto tocándose en una vieja grabadora, se escuchan los acordes de la canción de Cri Cri: “Primero verás que pasa la A, con sus dos patitas muy abiertas al marchar. Ahí viene la E…”

El proceso de reproducción del aprendizaje sigue en la manera que tienen los educandos de tomar un lápiz, que es cogido de distintas maneras, y que el maestro se encarga de corregir en sus alumnos con indicaciones orales y asistencia personal uno por uno, para que todos lo hagan igual (de eso se trata la reproducción). Pero hay aquí un aspecto importante pero poco notable: la teoría indica que con este proceder todos harían las letras iguales, idénticas, pero sucede lo contrario: cada educando hace las letras ligeramente diferentes, con unos trazos que le imprimen a su escritura su propia personalidad e identidad en proceso de conformación.

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